Sin más me lo lleve a mi casa, sabiendo que Jazmín, el amor de mis amores osease mi gata se iba a poner celosisima si lo veía, durmió conmigo y mientras se la pasaba lamiéndome la cara, por agradecimiento yo no dejaba de pensar que tenía que ir con el veterinario mañana para que le encontrara un mejor hogar.
Hace un rato lo deje ahí, y no puedo olvidar sus ojos suplicándome regresar a lo que el creía su hogar. Ni hablar así es esto del rock & roll pero como duele, sobre todo cuando se trata de un ser tan parecido a ti, con los mismos deseos de cariño y atención, pero no, lo tienes que dejar porque hay una dueña de la casa, osea Jazmín, y además empalagaba, solo espero que le vaya bien donde quiera que ande y que cuando crezca, se acuerde de mí.
Chale, lo que hacen conmigo un par de felinos ojos verdes.
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