Por enésima ocasión, son las cuatro de la mañana y no pude dormir, y es que las pesadillas no me dejan en paz, yo sé que son mis asuntos inconclusos quienes comienzan a atormentarme. A veces quisiera ser gente decente, bueno, para que me hago guey, por supuesto que no me gustaría ser gente decente, de esa que sigue una rutina todos los días, aunque tengo cosas que hacer, y que técnicamente son las mismas, siempre hago lo que puedo para escaparme de ella, o comienzan esos malos ratos, en los que ya no puedo ni con mi alma.
Otra noche sin dormir, no es el problema, el problema es que tengo clase a las 8:00 am, y me siento rara, bueno, más rara de lo acostumbrado.
No sé ni porque escribo esto, será acaso que mis otros yo, necesitan más atención, seguramente. Esas cosas que no me dejan en paz, esos sueños, esos libros inconclusos, y todas las ideas no posteadas están dando más lata que de costumbre.
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