Cada cierto tiempo, me pregunto y me preguntan. ¿Vale la pena el precio y el sacrificio por dedicarte a lo que amas?

Para mi si. Pero, partamos de algo, mi vida es todo menos normal o tradicional. Este hermoso congal, es una muestra del desarrollo de mi carrera profesional, aquí el 18 de Agosto de 2004, por mis gigantescas y pontificias lolas, decidí que iba a comenzar mi camino en la música electrónica.

En una época, en dónde la gente aún creía que una carrera universitaria era un seguro de vida para progresar y ser «alguien» en la vida. Yo sentía que algo no estaba ahí para mi. Lo que quería hacer, en realidad, ni nombre tenía, solo sabía que quería dedicarme a eso que le daba sentido a mi existencia. La música electrónica. En medios tradicionale solo quedaban dos opciones, o +Mas Nescafé en TV, o Beat en Radio. Dj concept existía, pero digamos que no estaba a mi alcance, es más, nada de todo esto estaba en mis posibilidades o las de mis papás.

Tengo un hermano autista, pero en un nivel muy extremo que se llevaba, y se sigue llevando buena parte de los recursos de la familia, y yo, tampoco salí precisamente sana. Los médicos que me tocaron desde muy pequeña se referían a mi constantemente como : «milagro con patas», o «este es un caro raro de bla, bla» que existe un nivel funcional.

Me metí a la UNAM, pensando que sería mi oportunidad perfecta para llegar a lo que si quería hacer, en Ciencias de la Comunicación terminando la prepa vía pase directo…. hasta que ví el plan de estudios y me pego una depresión, marca diablo de saber que lo quería hacer, me iba a costar 5 años de estudios y apenas 2 horas de contacto real… con radio, y 0 conexiones hacía los medios de comunicación que yo quería.

Tenía, 16 años, venía saliendo de el shock de perder la vista, de las consecuencias de el tratamiento con prednisona en dosis obsenas para recuperarla, el de asumir que estaba al límite de una discapacidad física… y si me descuidaba también en una discapacidad emocional, porque de lo que me enteré muchisimos años después es que los corticoesteroides, como la prednisona en esas dosis, además de bajar el sistema inmune, también destrozar la producción de neurotransmisores, y si de por si, yo ya sabía que tenía TDAH diagnósticado…. como dijo la psiquiatra en la raza, esa era la receta secreta del caos en el cuerpo de una adolescente.

Ganas de quedarme en esa posición sumamente vulnerable, no tenía ninguna, y menos por qué significaba depender por siempre de un ecosistema, que era…básicamente el infierno en persona.

Ya sabía lo que se sentía, el que la vida se te escapara de las manos, si, a los 16 años, después de muchos años metida en hospitales como paciente, no, ni madres, no iba a dejar que la oportunidad se me escapara de las garras. Así que, busqué un: «como si». De la manera tradicional, no iba a ser. Era un hecho. Así que desde mismo congal, en el que están leyendo, comenzó todo. Fabricando mi propia oportunidad cuando el mundo ni siquiera términos para describir lo que hago, que hoy ya tiene nombre: creación de contenido, marketing digital, SEO, etc. Si, literalmente llegué al ecosistema cuando era puro monte. Antes de You Tube, antes de las redes sociales…

Para empezar que una adolescente se metiera a conseguir información y se educará por chismosa a si misma, era raro. Que encontrará de quienes aprender peor, pero que se saliera con la suya… no era imposible, era más parecido a un milagro que a algo que le pasara a la gente normal, aquí, frente a todos, en un lugar llamado Internet.

Desde aquí, me gané la oportunidad de escribir en esta revista… que da la casualidad que era el referente global de la música electrónica, y el escalafon real de los sueldos de los Dj’s.

«No podía pensar en otra persona más que en tí, para estar ahí», fue lo que me dijeron un mes antes del primer número, dónde no aparece mi nombre, pero si un alías, porque la neta me daba miedo ese nivel de visibilidad. Lo que quería era tener la oportunidad de vivir de lo que amaba y de aprender. Y vaya que me salí la mía.

Esa foto, la tomaron en Londres, con la primera entrevista cetral que me dieron. Es de un fotografo británico al que ya le perdí la pista, la veo y todavía se me enchina la piel de saber, qué esa portada, y muchas notas más… las hice yo. Qué esto es un recodatorio permante de qué soy capaz de hacer, lo que muchos no se atrevieron ni a soñar. Y lo he vuelto a hacer un montón de veces. Aún cuando ni siquiera yo creía en mi misma.

La industria del entretenimiento en México ha cambiado de manera vertiginosa, en las últimas 2 décadas, de la oligarquía de los medios tradicionales, a la democratización de la creación de contenido que está al alcance ya, de prácticamente cualquier persona. Y eso se sabía desde 2005.

Lo que decían entonces, sobre qué el nuevo analfabetismo, sería aquel que no fuera capaz de relacionarse con la tecnología, hoy es una realidad. La gente que no es capaz de desarrollarse en un entorno digital, que hoy yaes dominado en gran medida por las redes sociales, el e commerce, y ahora la inteligencia artificial, no está en posición de competir en un mercado laboral cada vez más complejo. Para quién es empleado. Pero para quién es el dueño de su nombre y del congal, el asunto es mantener la vigencia.

Le dicen «storytelling» el finisimo arte de contar historias, y recopilar data, para presentarla de nueva cuenta a una generación que no le tocó esa evolución del mundo de lo analogo a lo digital.

Y todo esto viene, a qué cómo casi cada noche, desde que decidí abrir este lugar, alguién volvió a preguntarme: ¿Vale la pena?

Para mi si. Por qué par mi esta era la única opción de hacer realidad mis sueños, y sin querer de salvar mi propia vida. Y no, no estoy exagerando. Resulta ser que lo que hacía que yo no encajara en ningún lugar, más que en la noche, es el mismo TDAH, Altas Capacidades y un grado ligero de autismo, que tiene entre muchas características. El qué no pueda existir sin un próposito, algo más grande que yo, algo que me ayude a recordar todos los días, por qué y para que me levanto.

Siempre me hicieron burla porque soy muy rígida en la parte de seguir ciertos estandarés y reglas, pero muy flexible para encontrar soluciones poco convencionales. Hoy después de décadas, sé que es una triple excepcionalidad, que también pasa una factura física cómo:

  • Hiperlaxitud ligamentaria
  • Leucopenía
  • Tendencía la depresión
  • Somatización
  • Artritis
  • Neuralgía
  • Espina Bifida,
  • Daño cardiaco
  • Anemía crónica
  • Insomnio
  • y un enorme etc.

Y al mismo tiempo, la capacidad de hacer cosa sumamente complejas…. que si alguien me hubiera dicho hace 20 años que se llamaba hiperfoco, e intereses especiales, que solamente le pasan a alguien con triple excepcionalidad… a lo mejor no me habría dedicado y enfocado en buscar una oportunidad, en buscar un por qué, un para qué, y un próposito que fuera lo suficientemente grande cómo para dejar de lado el dolor crónico con el que vivo desde prácticamente siempre, que sea más grande que los desmayos constantes, que sea muchisimo más fuerte que el dolor de haber dejado atrás a la gente que amaba, ya sea por qué murieron, por qué las prioridades en la vida cambiaron, o por qué los caminos simplemente llegaron a su fin.

Para la gente «normal», la música electrónica es un what if, para mi es un todo, y he tenido la fortuna, qué, desde los 21 años, paga mis cuentas, me compró la independencia y la libertad. Qué me ha llevado a trabajar, sin exagerar, con los mejores Dj’s del mundo, conocer entornos a los que el haber crecido en Cuatepec Barrio Alto, y venir de una familia compuesta por un electrisista y una maestra, ni por asomo tendría la menor oportunidad.

Siempre supe que mi mayor bendición, también ha sido mi mayor defecto. Y que habría gente que no lo podría entender. Con el paso de los años, todo eso, ya tiene nombre, ya tiene un por qué… y para mi, el precio a pagar, no ha sido enorme, por qué era mi único boleto de salida a la vida que SÍ quería, que SI anhelaba, al lugar dónde SI pertenecía. Y 22 años después sigue siendo el mismo: la música electrónica, pero ahora en la posición en la que ya puedo enseñarles y mostrarles a los Dj’s y productores que si se puede, si pagan el precio. El mismo que pago yo todos los días y me permite decir:

Lo sueños se hacen realidad. Si se trabaja por ellos.

La noche es un lugar dónde todo puede pasar ¿Es para ti? ¿Es tu lugar? ¿Es lo que realmente quieres? Si la respuesta es sí, Do it. Lo peor que puede pasar es que tu vida sea todo menos aburrida.

Deja un comentario

Soy Minerva Ocampo

Directora General de Be Tronic Music, imparable entusiasta profesional de la música electrónica y tecnología, con más de 15 años en la industria.

Su experiencia se puede dividir en los ramos de colaboradora editorial y redactora para medios especializados (DJ Mag México, Vice México), guionista de televisión trasmitidos por Telehit (+Mas Nescafé, EMPO TV) y redactora de reseñas de venta de discos y promocionales, promocionales de internet, radio y televisión.

Let’s connect

Descubre más desde Minerva Ocampo

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo